lunes, 14 de marzo de 2011

Praga llegada

Buenas...

Ya estamos de vuelta...y que dura es...después de pasar unos días estupendos en Praga volver a la rutina...llenar la nevera, lavadoras, secadoras, planchar, limpiar un poco la casa, quedar con las amigas para contarles el viaje...vamos que no he parado el fin de semana y estoy cansadísima ya...y sólo llevo una hora en la oficina...uff....

Voy a preparar unos post sobre el viaje pero para no aburriros los publicaré poco a poco..pero hoy no me quería ir sin contaros como fué nuestra primera experiencia en la ciudad....

El vuelo fue bastante bien (mi pánico a volar la verdad es que brilló por su ausencia, no se si era por la combinación de cansancio y relajantes....jejeje...)..como nuestro vuelo llegaba a las 23.30 a Praga decidimos contratar el servicio del hotel para que nos recogieran en el aeropuerto..y ahí empezó la odisea....una vez aterrizamos y salimos vimos muchos señores con los cartelitos con los nombres de los hoteles o de las personas a las que venían a recoger...pero el nuestro no aparecía por ninguna parte...así que mientras yo decidí salir a la puerta a fumarme un piti dejé a J buscando a nuestro chófer...

Cuando de repente lo veo con los ojos desencajados y haciendome señas para que entrara...oh my goddd....cuando ví al susodicho, un tio enorme (pero grande grande) con unas pintas que parecía de todo menos chófer o taxista ¿recordais esas peliculas americanas donde un loco mata y despedaza jóvenes adolescentes?? pues el mismo, con un cutre papel donde había garabateado el nombre de J...nos aproximamos al coche y cuando lo vimos nos quedamos blancos....una tartana con por lo menos 40 años..y que desprendía un olor...dejemoslo en particular...

Una vez dentro del vehículo el señor conductor no nos dirigió la palabra, sólo se dedicaba a ir hablando por los dos móviles que tenía..bueno aunque hablar es decir mucho..sonaba a una especie de gruñido...y de repente nos vemos atravesando un polígono industrial a 30 km/h...aquí ya había hecho yo un repaso mental de todas las peliculas de terror que he visto en mi vida...salimos del polígono y nos metemos en un barrio "extraño" aquí la velocidad era 20 km/h, y de repente se pone a trastear en el asiento del copiloto (lo juro me ví tirada en mitad de la nada, despedazada....) y saca una cocacola de 2 litros y se pone a beber..lo peor que como iba detrás de él le veía los ojos y se le iban cerrando....así que pasé del despelleje al accidente con el coche (casi se come un par de bordillos aunque a esa velocidad no creo que nos hubiese pasado mucho...)..

Después de un viaje casi interminable entramos a Praga y justo pasamos por el puente donde está la Casa Danzante....se lo estaba diciendo a J y de pronto una voz de ultratumba (jolines que me gusta la música death y no he escuchado a ningún cantante con esa voz) suelta: Dancing´s House...

Yo no sé si era por el viaje, el sueño, pero J con lo grande que es se quedó blanco..que susto nos dio el tío...menos mal que en 5 minutos llegamos al hotel y no sabeís la alegría de bajarnos del coche y entrar al hall...

Y hasta aquí nuestras primeras impresiones en Praga...menos mal que el resto del viaje fue mejor...pero os recomiendo que no hace falta que soliciteis ese servicio de recogida al aeropuerto, hay autobuses hasta las doce de la noche y por sólo 30 coronas...y no los 30 eurazos que se llevó el nuestro (eran 25 pero cualquiera discutía con él..)

Mil besos

10 comentarios:

Ana dijo...

Susto sí... pero esas cosas son las que luego mola contar cuando vuelves, de lo que más te ries jaja!!

Ufff... lo pero de los retornos aparte de volver a "la cruda realidad" es todo el follón de las lavadoras y demás... qué perezaaaa!!

Feliz regreso guapa, un beso!

Pd: Y queremos más detalles!!

Anónimo dijo...

Menudo susto y a media noche, yo fijo que me voy en bus.

Me has recordado mi viaje a Istambul jajaja. Compartimos taxi con un matrimonio para ir al Bazar de las especias... un vez allí el marido de la otra chica que iba al lado del conductor sale del coche y la otra chica tirando del cenicero siiii del cenicero para abrir la puerta.... sin darnos cuenta claro jajaja el conductor gritandonos (supongo el pobre hombre para indicarnos que aquello era el cenicero) y nosotras empezamos con un griterio que no veas... la chica gritando a su marido ya fuera del coche Manuu ayudanoos que se nos llevan, no podemos abriiir... mi chico flipando hasta que se dio cuenta, luego con un ataque de risa sin poder ni decirnos que estabamos tirando del cenicero...pareciamos dos locas jajaj ahora nos reimos ufff pero que mal rato pasamos, se nos paso de todo lo peor por la cabeza.

besines
laura

Miss A dijo...

Buf, que mal rollo jaja.
Me habría pasado como a ti y me habría ido imaginando de todo...
Yo en cambio contraté un servicio de esos en Roma y genial. El señor nos fue haciendo un poco de guía turístico durante el trayecto y el coche era un Mercedes impresionante. Y nos salió muy bien de precio.

Marlango dijo...

Perdona que me ria pero es que tienes una gracia para contar las cosas... espero que el resto del viaje no fuese tan "asustadizo".

Aliena dijo...

Madre mía!! Yo también me habría asustado, jeje.

A TRENDY LIFE dijo...

Praga es una auténtica maravilla, verdad? ánimo con la vuelta!

A TRENDY LIFE dijo...

Por cierto, el susto...una anécdota de la que luego te reirás!

Miss A dijo...

Gracias por tu comentario :)

Bichejo dijo...

Niña, qué envidia...y qué curiosa la gente que se encuentra uno cuando viaja...

Stella dijo...

Praga es precioso... Me encanta esa ciudad y tengo muchísimas ganas de volver!